La pizarra digital interactiva (PDI)
Durante muchos años en las aulas de todo el mundo la herramienta básica y principal con la que se llevaba a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje ha sido la conocida pizarra tradicional. Hoy en día continúa teniendo un papel esencial y se sigue haciendo uso de ella para impartir contenidos y explicaciones. No obstante, el sistema educativo se está renovando progresivamente y, como consecuencia, se están produciendo avances e innovaciones acordes a la sociedad digitalizada en la que nos desarrollamos, siendo uno de ellos la PDI.
La pizarra digital interactiva es el recurso tecnológico más destacable del siglo XXI en el ámbito académico y su presencia en las aulas va en aumento, especialmente en aquellos centros educativos que pretenden innovar y progresar hacia el futuro y, de esta manera, se dirigen hacia una enseñanza a nivel tecnológico. Sin embargo, sostengo que se ha de tener en cuenta la realidad digital de todas las escuelas y es cierto que en términos de cambio y mejora educativa, muchas de ellos no cuentan con los materiales o recursos tecnológicos suficientes ni operativos. Así pues, la utilización de dicha herramienta se hace cada vez más patente pero aún no se encuentra generalizada.
Personalmente, y partiendo de mi experiencia personal, afirmo que este recurso es útil y resulta muy eficiente en la práctica docente, ya que, como su propio nombre indica, una de sus características principales es la interacción, la cual considero que es fundamental y muy positiva para el desarrollo cognitivo y el aprendizaje de los estudiantes. Asimismo, cabe destacar que además de ofrecer una gran variedad de posibilidades de utilización, cuenta con numerosas ventajas tanto para el profesorado como para el alumnado, entre las que se encuentran el aumento del grado de motivación, la adquisición de destrezas digitales, la autoconfianza, el ahorro de tiempo y el trabajo colaborativo y en grupo.
Finalmente, pienso que la PDI no debe entenderse como un instrumento de sustitución completa a la pizarra convencional, sino que una práctica eficaz debería estar basada en la alternancia de ambas herramientas, debido a que todavía su empleo no se encuentra asentado completamente y de forma general. Una de las razones de ello puede ser la falta de capital invertido en el ámbito educativo, lo cual constituye una enorme desventaja. Otro inconveniente puede ser la falta de formación docente, lo que limita y dificulta el uso de este recurso junto con sus aplicaciones y las opciones que brinda, lo que restringe en cierta medida que el proceso de enseñanza-aprendizaje se vea enriquecido. Por esto, sostengo que es primordial que todos los agentes que intervienen en dicho procedimiento mantengan una continua formación en competencia digital en la medida de lo posible.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
La Pizarra Digital Interactiva como recurso docente. (2012). Educrea. https://educrea.cl/la-pizarra-digital-interactiva-como-recurso-docente/


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