Los dibujos animados
Normalmente, los dibujos animados se asocian a los niños, lo cual es un hecho lógico debido a que son los programas adaptados a personas con un periodo de edad equivalente al que abarca Educación Infantil y Educación Primaria y, es la única categoría que se encuentra a su alcance. Sin embargo, sólo se tiene una imagen de ellos como medio para el ocio y tiempo libre y no como un recurso educativo.
Además de ser puro arte, los dibujos animados son una de las principales fuentes de referencia de los chicos e influyen directamente en sus vidas y en sus actos, por lo que veo preciso aplicarlos mediante diferentes metodologías en las clases. No obstante, un gran impedimento es que no están preparados, en muchos casos, con fines educativos. Además, en ocasiones emplean hábitos menos favorables y un vocabulario poco correcto, lo que es un importante obstáculo para asegurar su aplicación didáctica.
Considero que pueden utilizarse en el ámbito educativo, especialmente como transmisores de valores culturales y sociales y también de contenidos didácticos. Para ello, es fundamental realizar antes una rigurosa selección de aquellos que pueden ser adecuados y tener un control sobre el contenido que difunden.Como conclusión, sostengo que es un buen recurso porque es evidente de la capacidad que tiene para centrar la atención del alumnado y motivarle. A pesar de ello, creo que para muchas familias la selección de los dibujos animados que ven sus hijos/as es una cuestión muy personal y puede darse alguna situación de diferencias, por lo que pienso que para llevarlo a la práctica docente el contenido que se desea impartir o las ideas que se pretenden transmitir deben percibirse de una manera muy clara explícita, con el objetivo de no correr ningún riesgo. Finalmente, afirmo que aún queda bastante trabajo para progresar y hacer de este medio tan primordial y provechoso incluya contenidos más educativos y apropiados.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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